Beautiful Boy: Un viaje sobre daños colaterales

 
Por Mauricio Pastrana – Creativo en Guayabo Films

 

Beautiful Boy narra la historia de un joven interpretado por Timothée Chalamet, quien se vuelve dependiente a las metanfetaminas, y su padre interpretado por Steve Carrell, intenta comprender la adicción de su hijo para ayudarlo a salir adelante y recuperar su relación amorosa. Aquí se expone el daño causado por la adicción a una droga. En este caso, no solo el físico, emocional y psicológico, sino las consecuencias que sufren las personas alrededor del adicto.

 

La película está basada en la vida de David Sheff, un redactor destacado de medios como New York Times o The Rolling Stone, y autor de la última entrevista realizada a John Lennon y Yoko Ono. Además, está adaptada de dos libros escritos por ambos personajes principales, Schizo de Nic Sheff y Beautiful Boy de David Sheff. Sin embargo este no es el origen principal del nombre; el título proviene de una canción de John Lennon con el mismo nombre.

 

La investigación detrás de la elaboración del guión es importante porque se refleja en la edición y musicalización. Bajo una narrativa no lineal, la película dirigida por el belga Felix Van Groeningen, hace hincapié en la importancia de la música en la relación de Nic y David para hacer saltos en el tiempo mientras se desenvuelve la historia. Al no marcar una evolución lineal de la adicción, la historia podría volverse confusa, pero con ayuda de la música y edición, la película se convierte en un claro reflejo del torbellino de emociones alrededor de un adicto. La misma narrativa desorienta al espectador entre el pasado, el presente o un pasado más cercano al presente, pero nunca revela si ya hay estabilidad entre Nic y su padre o si siguen lidiando con los efectos emocionales de la drogadicción.

 

Por otro lado, la estructura de la película y del guión hacen que Beautiful Boy no caiga en una trama moralista sobre cómo tratar una adicción o cómo sobrellevar una relación con un familiar drogadicto. El mensaje se centra en retratar la onda expansiva de daños colaterales generados con el paso del tiempo al estar inmerso en un círculo vicioso. Conforme avanza la película vemos cómo la adicción no solo afecta a Nic y a su padre, sino permea en la estabilidad emocional de su madrastra, sus dos hermanos, su madre, divorciada de David años atrás, y otros personajes de su vida, al punto de desafiar el amor de todos hacia él.

 

En una de las mejores interpretaciones dramáticas de Steve Carrell y con Timothée Chalamet, quien repite la hazaña de interiorizar y resguardar sus emociones mostradas en Call Me By Your Name, Beautiful Boy desafía las convenciones sobre las películas de adicciones y muestra cómo una situación que involucra a un núcleo familiar puede causar la caída psicológica y emocional del grupo que apoya a la persona adicta.