¿La nacionalidad de una película determina su éxito en distribución?

 

Por Mauricio Pastrana – Creativo en Guayabo Films

 

Desde el 2013, exceptuando el 2016, tres mexicanos han recibido el galardón a Mejor Director en los premios de la Academia, aunque este año es diferente; por primera vez una película en español y mixteco compite por esta presea. Así mismo, en la historia de los Óscares, dos obras dirigidas por mexicanos se han llevado el premio a Mejor Película: Birdman (2014) y La Forma del Agua (2017). Sin embargo, dentro de toda esta cartera de películas dirigidas por mexicanos, sólo Roma es considerada mexicana. 

 

A pesar de tener varias nominaciones internacionales, Roma se ha enfrentado con un problema que ninguna otra película dirigida por mexicanos con financiamiento de Estados Unidos ha tenido; su distribución. Para Cuarón y el equipo de Netflix ha sido complicada la entrada a salas comerciales izando el cuestionamiento, ¿es el idioma de la película determinante para definir su país de origen y, por lo tanto, su éxito en la distribución?

 

En 2015, la misma pregunta surgió luego de que Mustang fuese seleccionada como la película para representar a Francia en los premios de la Academia de ese año. La pieza narra la vida de cinco hermanas huérfanas creciendo en una sociedad conservadora al estilo Las Vírgenes Suicidas (1999), sin embargo, la película dirigida por la franco-turca Deniz Gamze Ergüven cuenta con un detalle peculiar; el idioma original es turco.
Luego de ser proyectada en Cannes, Mustang tuvo su estreno en Francia y en Turquía. La crítica y la audiencia turca recibieron la película con reseñas negativas y alcanzó a vender poco más de 25,000 entradas en salas de cine debido al retrato dispar de estas hermanas con la realidad turca. Poco antes había sucedido el estreno en Francia alcanzado ventas de más de 500,000 entradas. Luego de ser rechazada por Turquía, Francia decidió adoptar la película como propia, resultando en una mayor distribución, mayores ingresos, reconocimiento para la obra y culminando en una nominación como Mejor Película de habla No Inglesa. 

 

El Laberinto del Fauno (2006) pasó por un caso parecido. Con 80% de financiamiento español y solo 20% mexicano, la película de Guillermo del Toro fue nominada a mejor película española para los Premios Goya. Finalmente, la selección oficial de México para competir en los Óscares del 2006 fue la obra de Del Toro, mientras que Volver (2006) de Almodóvar representó a España. A pesar de esto, algunos medios españoles adjudicaron la selección como una doble nominación española eliminando así las fronteras entre países extranjeros.

 

No es la primera vez donde un mexicano se ve envuelto en este dilema y mucho menos en problemas de distribución. El caso de Roma es similar, pero no es el mismo. Netflix y Cuarón se aliaron para recrear la niñez del director. La película rompió las barreras en la distribución por plataformas. Inicialmente, se topó con el rechazo a Cannes y llegó hasta el desacuerdo comercial entre el duopolio Cinépolis-Cinemex. A pesar de esto, Roma se ha abierto paso entre la audiencia y los críticos de cine hasta llegar a donde está hoy; 10 nominaciones en la Academia incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Película de habla No Inglesa. 

 

Roma es hablada en español y mixteco, producida por mexicanos junto con Gabriela Rodríguez de origen venezolano, dirigida, fotografiada y protagonizada por mexicanos y filmada en México, pero todo el financiamiento y la distribución son provenientes de Estados Unidos. Entonces, ¿qué hace una película nacional, nacional? No fue el caso de Gravity (2013), ni de Birdman (2014), ni de El Renacido (2015), ni de La Forma del Agua (2017). Entonces, ¿qué hace a Roma una película mexicana? Al estar categorizada como extranjera, ¿automáticamente hace su distribución más difícil?

 

Ahora bien, no todas las películas extranjeras enfrentan este tipo de problemas, tal es el caso de las películas inglesas. Ajenas a Hollywood, pero compartiendo el mismo idioma, las películas británicas predominan en premios y aún así encuentran espacio para ser consideradas en salas sin tantos problemas en distribución. Este año, además de Bohemian Rhapsody (2018), se encuentra The Favourite (2018) también con 10 nominaciones, de origen británico y con estreno en salas comerciales mexicanas esta semana. 

 

The Favourite está lejos de ser estadounidense. Es dirigida por el griego, Yorgos Lanthimos y protagonizada por un cast cuasi-británico, con excepción de Emma Stone. La película es una co-producción irlandesa y británica, pero distribuida por Fox Searchlight Pictures, compañía proveniente de EEUU. En contraste con RomaThe Favourite encontró proyección comercial sin dificultad en las salas mundiales. Ambas extranjeras, ambas con una fórmula narrativa distinta a la de Hollywood y con una distribuidora estadounidense. ¿La diferencia? El idioma.

 

Roma ha podido superar diversas barreras y ha sido acreedora de los máximos galardones otorgados a películas estadounidenses y extranjeras. No es la primera ni será la última en cambiar los formatos de distribución de las películas, pero es interesante mirar cómo las películas llegan a la gente. El idioma parece ser determinante al momento de comercializar una obra cinematográfica, pero las nuevas formas de distribución están buscando caminos para hacer difusa esta frontera. La línea entre lo extranjero y lo hollywoodense es cada vez menos opaca. Sin embargo, lo importante no es la delimitación de nacionalidad de cada pieza, sino el impacto de este debate en la distribución y, por consiguiente, en la cantidad de audiencia generada.