reseña blackkklansman

BlacKkKlansman: ¿Nuevas propagandas o nuevos movimientos?

 

Por Mauricio Pastrana – Creativo en Guayabo Films
 

Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, el cine fue duramente criticado por los fines propagandísticos del medio audiovisual. Poco a poco las audiencias fueron disminuyendo y, en consecuencia, este estilo de cine se fue limitando a directores de documentales como Michael Moore, o a películas alimenticias como Super Size Me (2004) y Food Inc. (2007), que critican directamente al sistema gubernamental.
 

Esta semana llega a los cines BlacKKKlansman o El Infiltrado del KKK (2018) dirigida por Spike Lee, competidora por la Palma de Oro en Cannes y ganadora del Globo de Oro a Mejor Película de Drama. Un detective afroamericano llamado Ron Stallworth, es contratado por la agencia policial de Colorado Springs, EEUU. Luego de ser asignado a la oficina de archivos y de enfrentar burlas racistas de sus compañeros, Ron decide pedir un ascenso como detective encubierto. A partir de su primer trabajo exitoso, Ron es reasignado al departamento de inteligencia haciéndose pasar por un hombre blanco para infiltrarse en el Ku Klux Klan. Con la ayuda de Flip Zimmerman, un detective maravillosamente interpretado por Adam Driver, intentarán descifrar cuál será el siguiente ataque hacia los negros por parte del KKK.
 

Esta película nace de un género o movimiento muy reciente, notorio gracias a Jordan Peele, mismo productor de la película, a partir de su aclamada Get Out (2017). En este género, catalogado como thriller social, la sociedad es el verdadero enemigo del protagonista, el monstruo a vencer. En Estados Unidos, durante la época de Donald Trump, se han creado piezas como Get Out (2017), Sorry To Bother You (2018) o la más reciente BlacKKKlansman, películas críticas del racismo hacia los negros por parte de blancos.
 

Es importante mencionar el título en inglés de la película al ser una referencia directa a El Nacimiento de una Nación (1915) o The Clansman, como fue titulada originalmente. La película de D.W. Griffith, famosa por sus técnicas en narrativa y edición durante la época, fue muy criticada por los temas raciales y propagandísticos de su trama con tal de suprimir a la raza negra. De hecho, El Nacimiento de una Nación hace una aparición en la película dirigida por Lee, jugando el rol de manifiesto entre los miembros del KKK. Con ayuda del arte, la trama de la película se va desenvolviendo durante los años 70, pero ambientada en hilos narrativos y diálogos actuales. Sin embargo, se genera un doble discurso hacia el final de la obra. Una vez terminada la historia de Ron, Lee regresa a la pantalla con material de los recientes eventos en Charlotesville mezcladas con otras escenas racistas en EEUU. Al obviar su postura y reforzarla con escenas post-créditos, cae en las reglas que tanto critica del género propagandístico antes mencionado.
 

Es interesante el debate generado por Spike Lee, un ícono del cine actual que se distingue por sus mensajes duros y directos en contra del racismo en EEUU, con respecto a la propaganda y crítica social. Seguro veremos a El Infiltrado del KKK en los próximos Óscares y, de ganar, izará la bandera del thriller social como género en auge.